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Charlottesville: Del antinazismo a la supremacía blanca

Una ciudad que está en los ojos del mundo después de la marcha de supremacistas blancos que tuvo lugar el fin de semana y que terminó con tres personas muertas y más de 20 heridos.

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16 Agosto, 2017

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Cientos de activistas de extrema derecha se reunieron el sábado recién pasado en la ciudad de Charlottesville, Virginia, para venerar la estatua del general de la confederación Robert Lee, la misma que las autoridades de la ciudad decidieron sacar del parque público.

Neonazis y supremacistas blancos iniciaron una marcha bajo las consignas de que, como da cuenta The Guardianla diversidad no es otra forma de genocidio.

Varios son los que se opusieron a esta manifestación, tanto del Partido Demócrata como del Partido Republicano, y aunque Donald Trump en un principio condenó la violencia que se dio en Charlottesville diciendo “el racismo es malvado. Y los que causan violencia en su nombre son criminales y matones, incluyendo el KKK, neonazis, supremacistas blancos y otros grupos de odio que son repugnantes a todo lo que queremos como norteamericanos”, ayer dijo que los dos grupos que se enfrentaron tuvieron la culpa de los hechos diciendo: “Hubo un grupo de un lado que fue malo y hubo un grupo del otro lado que también fue muy violento”.

Y subrayó:

“He condenado a los neonazis, he condenado a muchos grupos. Pero no toda esa gente eran neonazis, créanme. No todas esas personas eran supremacistas blancos, ni mucho menos”

Un discurso que llega después de que líderes de grupos de extrema derecha, como Matthew Heimbach, el líder del neonazi Partido Tradicionalista de los Trabajadores, dijera que apoyó a Trump en las elecciones, pero que hoy, “no está de nuestra parte” y agrega “resulta interesante que Trump se haya percatado de que la izquierda es violenta. Tal vez tiene una opinión mucho más matizada que sus antecesores”.

¿Por qué Charlottesville?

En esta ciudad de Virginia vivió Carl D. Chubby Proffitt, un héroe antinazi americano. Uno de los soldados más condecorados de Estados Unidos que en la Segunda Guerra Mundial destacó por su valentía llegando a ser coronel. Chubby, como fue conocido, siempre peleó contra el nazismo y después, en su vejez, siempre fue a colegios para alentar a los alumnos de su experiencia y prevenir el extremismo.

En una de las entrevista que dio poco antes de morir en el 2015 dijo “Durante mi juventud me enfrenté a muchos nazis con furia. Los odiaba con todas mis fuerzas por obligarnos a todos a tener que estar combatiéndoles a miles de kilómetros de casa. Hoy volvería a combatirlos como entonces”.

Hoy, la ciudad que fue símbolo de una de las figuras anti nazi, se transformó en un símbolo de la supremacía blanca. Todo partió cuando Zyahna Bryant, un extremista de derecha, logró convencer a la municipalidad de que restaurara la estatua de Robert Lee y de cambiar el nombre de la plaza en la que se encontraba. La misma que retiraron y dio inicio a los disturbios. La estatua fue removida, por como dijeron desde la municipalidad, no se querían distinguir: “la causa perdida de la Confederación con monumentos que se erigieron a principios del siglo XX”.

Algo con lo que no están de acuerdo los grupos extremistas. Como dijo David Duke, ex líder de KKK “estamos decididos a recuperar el control del país y a cumplir las promesas que en su día hizo Donald Trump”, esto pese a que el mismo Trump se ha distanciado de él y del KKK desde el 2016 con declaraciones como “David Duke es una mala persona, y a lo largo de los años he condenado sus acciones en numerosas ocasiones”, como dijo a MSNBC. “He condenado sus acciones y las del KKK. ¿Quieren que lo haga por enésima vez? He condenado sus acciones en el pasado y lo vuelvo a hacer ahora”.

El mensaje de Barack Obama

Por su parte, el ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama, envió un mensaje de tolerancia a través de su Twitter parafraseando a Nelson Mandela:

“Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, su origen o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar. El amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario”. La cita proviene de la autobiografía de Nelson Mandela ‘Larga caminata hacia la libertad’.

 

Foto: Getty

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