Italianos concurren a las urnas en medio de incertidumbre política

  Italia inició hoy la votación de la primera de dos jornadas de elecciones generales en unos comicios que fueron anticipados dos meses tras la dimisión en diciembre del primer ministro, Mario Monti, y tras los que “a priori” se perfila un escenario algo incierto. Los colegios electorales abrieron sus puertas a las 08.00 hora… View Article

 

Italia inició hoy la votación de la primera de dos jornadas de elecciones generales en unos comicios que fueron anticipados dos meses tras la dimisión en diciembre del primer ministro, Mario Monti, y tras los que “a priori” se perfila un escenario algo incierto. Los colegios electorales abrieron sus puertas a las 08.00 hora local (07.00 GMT) para permitir el voto hasta las 22.00 horas (21.00 GMT) de los algo más de 47 millones de personas que están llamadas a las urnas este domingo y lunes.

El primero en votar fue Mario Monti, seguido de Pier Luigi Bersani, mientras que Berlusconi lo hacía al mediodía acompañado por la polémica. Tres activistas feministas se abalanzaban desnudas sobre el ex primer ministro con la siguiente frase pintada en sus espaldas: ‘Basta Berlusconi’. Las tres fueron inmediatamente detenidas y ‘Il Cavaliere’ pudo votar sin problema.

Parece claro que va a ganar el Partido Demócrata, de centro izquierda, pero es muy posible que en el Senado no consiga la mayoría absoluta y tenga dificultades para poder formar un Gobierno estable.

Mientras que la coalición que encabeza Mario Monti quedaría en un humillante cuarto puesto) y que Cinco Estrellas, el movimiento antipolítica que lidera el histriónico cómico genovés Beppe Grillo arrasará.

Los últimos sondeos publicados son viejos: la legislación italiana prohíbe que se difundan encuestas en las dos semanas previas al voto. Y esos últimos sondeos ya mostraban que la cosa estaba complicada. Daban la victoria al Partido Demócrata (PD), liderado por un señor calvo, sesentón y muy poco fascinante llamado Pier Luigi Bersani. Pero mostraban que Silvio Berlusconi y sus tropas del centro-derecha le andaban pisando los talones, a sólo cuatro puntos de distancia.