Sello Sernac. Pese a rimbombante estreno no prende entre las empresas

No hay caso. Por más que se dijo que la medida beneficiaría a los consumidores, el uso del sello Sernac financiero no logra enganchar a las empresas. La banca advierte que conseguirlo es difícil y fácil perderlo, con graves consecuencias. En gobierno estudia ajustes y los legisladores se movilizan por su cuenta. P. GALLARDO, P. FIERRO Y P. POBLETE

Si al Sello Sernac lo midiera el people meter, hace tiempo habría salido de circulación. Y es que en los cinco meses que lleva de vigencia en el mercado, el rating por su uso ha sido prácticamente nulo y en la banca inexistente, pese a que ha habido múltiples consultas por parte de los privados, según la autoridad.

“Queremos que todos los consumidores tengan más herramientas y mayor libertad a la hora de elegir, sin tener que ser expertos en economía o finanzas”, afirmó un entusiasta ministro de Economía, Pablo Longueira, al promover en marzo la nueva Ley del Sernac Financiero y el sello Sernac. Este último vienes a ser una suerte de certificado que entrega la entidad fiscalizadora a aquellos contratos que haya revisado y verificado que cumplen con la Ley y que, por ejemplo, no contienen alguna cláusula que pueda ser abusiva (ver detalles en preguntas clave).

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