Incendio en Portugal: “Seguramente encontraremos más víctimas”

61 muertos y medio centenar de heridos es el saldo que deja el brutal incendio forestal en el centro del país europeo. El Gobierno asegura que se trata de una tragedia sin precedentes en el país.

El fuego sigue cobrando vidas. A pocos días del brutal incendio en un edificio en Londres, llega la noticia de que en Portugal un siniestro forestal dejó 61 muertos y 50 heridos, entre ellos, ocho bomberos.

El primer ministro, Antonio Costa, anunció: “seguramente encontraremos más víctimas”.

“Una sola muerte en tales circunstancias siempre es una tragedia, pero tantas decenas de muertos representan una tragedia casi sin precedente en la historia del Portugal democrático”, dijo el presidente de la nación, Marcelo Rebelo, quien decretó tres días de luto para honrar a las víctimas.

Las llamas se iniciaron la tarde del sábado en la localidad de Pedro Grande. Muchas personas murieron calcinadas dentro de sus autos mientras transitaban por la carretera aledaña. “Es difícil decir si estaban huyendo del fuego o fueron sorprendidos por él”, dijo el ministro del Interior, Jorge Gomes.

Anoche, más de 700 bomberos y 250 vehículos continuaban trabajando en los bosques de la provincia de Leira sobre cuatro frentes distintos. España y Francia enviaron aviones cisterna y efectivos para ayudar a Portugal a combatir el siniestro.

El secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterres, expresó su solidaridad y prestó anunció que el organismo prestaría la ayuda necesaria.

“Estoy conmocionado y horrorizado por la cantidad de vidas que cobraron los devastadores fuegos en la región de Pedrógão Grande en Portugal (…) Naciones Unidas está lista para prestar asistencia de cualquier manera posible”, anunció Guterres en un comunicado.

 

De cada lado de la carretera nacional IC8, a lo largo de al menos 20 km, todo está carbonizado. Decenas de personas lograron huir de sus casas, y encontraron refugio en los hogares de los habitantes de Ansiao, una localidad cercana.

El Primer ministro de Portugal, Antonio Costa, informó que “la prioridad ahora es salvar a las personas que puedan seguir en peligro”.

“Desgraciadamente, esta es sin duda la peor tragedia que hemos conocido en estos últimos años en términos de los incendios forestales”, reconoció la autoridad.

 

 

La rabia después del dolor

Vecinos de la zona aseguraron que por horas estuvieron abandonados siendo consumidos por las llamas, sin agua ni electricidad.

Consultado por El Clarín, el experto forestal Paulo Fernandes, de la Universidad Trás-os-Montes, aseguró que la catástrofe podría haberse evitado o al menos, minimizado si se hubieran cortado las carreteras a tiempo.

¿Qué pasó?

Desde el sábado, el país europeo ha sido víctima de una ola de calor, que en algunas regiones llega a los 40 grados Celsius. Luego una tormenta eléctrica, con bajas precipitaciones, provocó la chispa que inició el siniestro. Esto sumado a los vientos cruzados que ayudaron a propagar el fuego. Esta receta para el desastre es conocida como “tormenta seca“, y es la causante de un porcentaje mínimo de incendios.

A diferencia de los incendios forestales en Chile durante los meses de verano, el Gobierno descartó cualquier intervención de terceros.

Actualmente, en Portugal hay 60 incendios que están siendo combatidos por 1.800 efectivos.