Las claves de la presidencial en Brasil

En el día de las elecciones presidenciales de Brasil, revisamos el contexto y el ánimo de la campaña que se ha caracterizado por la preponderancia de tres candidatos: la presidenta Dilma Rouseff y el intento por llegar a la segunda vuelta entre la socialista Marina Silva y Aécio Neves (PSDB).

Según la última encuesta de Datafolha, en las elecciones de este domingo 5 de octubre la presidenta Dilma Rouseff obtendría el 40% de los votos, seguida por Marina Silva (24%) y por el senador Aécio Neves (21%), del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que ahora en empate técnico con la ecologista, ha vuelto a reavivar sus esperanzas de pasar al ballottage del 26 de octubre. En esa segunda vuelta, Dilma se ubica como clara favorita, y tanto contra Silva como contra Neves ganaría 48 a 41%.

LAS AGRESIONES EN EL CIERRE DE CAMPAÑA

Los candidatos presidenciales en Brasil concluyeron el jueves una dramática campaña que se caracterizó por la “guerra sucia” de parte del oficialista Partido de los Trabajadores (PT). Desde que Marina Silva, del Partido Socialista Brasileño (PSB), irrumpió con fuerza en la escena tras la muerte del candidato original, Eduardo Campos, el PT lanzó una virulenta ofensiva en su contra.

De repente, esta mujer de 56 años, criada en un humilde hogar del Amazonas y ex ministra de Medio Ambiente (2003-2008) del presidente Lula da Silva, se convirtió en la mayor amenaza para Dilma Rouseff.

La “guerra sucia” del PT comenzó con anuncios televisivos en los que la comida de una familia desaparecía de la mesa, mientras se señalaba que la propuesta de ajuste fiscal de Silva acabaría con los programas sociales que en 12 años lograron sacar a millones de brasileños de la pobreza. Siguió con una serie de avisos en los que se advertía que Silva está “rodeada de banqueros” y, más recientemente, otros en los que se exponían las “mentiras” de la ecologista en relación con su actuación como senadora (1995-2011).

“Miente quien dice que no sabía que había robos en Petrobras; miente quien dice que no sabe lo que está pasando con la corrupción en este país”, se defendió Silva en anuncios que salieron al aire el viernes recién pasado.

EL ÚLTIMO DEBATE

El último debate e caracterizó más por los reproches en casos de corrupción que por propuestas políticas.

Marina Silva recordó a Aécio los casos de corrupción en los que estuvo implicado su partido al ser preguntada por éste: “¿Dónde estaba la nueva política cuando permanecías en el PT durante el mensalão?”. Su respuesta: “Tú también estuviste en un partido implicado en corrupción y nunca te veo hacer críticas a eses casos. Salí del partido porque no coincidía con mis convicciones”.

Dilma Rouseff, constantemente atacada por el reciente escándalo de Petrobrás, en la que el ex director Paulo Henrique Costa lavó dinero y se enriqueció ilícitamente, se defendió asegurando que su gobierno fue el que creó estructuras para que los corruptos fueran perseguidos y castigados. “Yo mismo cesé al presidente de Petrobrás implicado en estos casos”, recordó. “Las instituciones tienen que permitir la investigación y esa fue una característica de mi gobierno”, agregó.

También se habló del estancamiento de la economía y de la inflación. Neves defendió una reforma fiscal que rebaje los impuestos directos y una simplificación del sistema tributario. Dilma recordó que la inflación del gobierno del PSDB llegó a un 7% (superior al 6,5 actual) y aseguró que está “bajo control”.

LOS TEMAS TABÚ QUE NINGUNO QUISO TOCAR

El matrimonio homosexual, la legalización de las drogas y la despenalización del aborto, forma parte de aquellos que los asesores consideraron “tabú” ya que tocarlos podía suponer un descenso en las encuestas. Sin embargo, la presión de la calle, las redes sociales y los medios de comunicación, les obligó a calificar al día siguiente de “homofóbicas” y “discriminatorias” las declaraciones del candidato del Partido Renovador Laborista, Levy Fidelix.

“Tengo 62 años. Por lo que vi en mi vida, dos iguales no hacen hijos. Y digo más, disculpen, pero el aparato excretor no reproduce. Si comenzamos a estimular el matrimonio gay la población de Brasil se reducirá de doscientos millones a cien. Esa enfermedad hay que curarla con ayuda psicológica”, dijo Fidelix.

El hombre de la frase es un candidato que tiene el 1 por ciento de apoyo según las encuestas. En ese momento la presidenta Dilma Rousseff se quedó muda. La evangélica Marina Silva (Partido Socialista) tampoco habló y el socialdemócrata Aécio Neves, el tercero en discordia según los sondeos, se quedó en silencio.

Pero las demandas están en la calle: los grupos gays exigen una ley del Poder Legislativo que les permita contraer matrimonio, las organizaciones no gubernamentales calculan que el número de aborto ilegales son más de 850.000 y aunque, según sondeos, la mayoría de los brasileños no ve con buenos ojos la legalización de la marihuana, las redes sociales no demuestran lo mismo.

LAS POSTURAS DE LOS CANDIDATOS EN LOS PRINCIPALES TEMAS, según La Nación (Argentina)

QUIÉNES VOTAN

El padrón incluye a 142,8 millones de brasileños, reuniendo a los que viven en los 27 estados y quienes residen en el exterior.

EL MAPA DE APOYO

Los estados del noreste son los principales bastiones de la presidenta Dilma Rousseff, mientras que Marina Silva y Aécio Neves concentran su apoyo en Brasilia y el sureño estado de Paraná.

EL Nordeste de Dilma

Es la región que más crece económicamente en el país, impulsada por grandes inversiones en infraestructura e industrialización y tiene la más alta tasa de crecimiento de renta personal en todo el país.

Además cuenta con que el ex presidente Lula Da Silva (del oficialista PT) es nordestino y dio prioridad al noreste en sus políticas sociales, lo que viene siendo mantenido en el gobierno de Dilma.

Minas Gerais de Neves

A pesar de no liderar en ninguno de los estados, Aécio Neves divide la preferencia de los electores con Rousseff en su reducto electoral más importante, Minas Gerais, donde el candidato del PSDB fue gobernador entre 2003 y 2010.

La Capital fiel a Marina

Brasilia, según las encuestadoras y expertos, es uno de lugares donde más fuerza tiene la líder ecologista Marina Silva. Y el Distrito Federal de Brasilia fue la única región donde ella ganó en 2010.

“El Distrito Federal tiene dos tipos básicos de electores: gente que trabaja en el sector público -tradicionalmente votantes de la oposición, cualquiera que sea-, y electores de bajos ingresos poco alcanzados por las políticas sociales de reducción de la desigualdad”, explicó al diario La Tercera Joao Francisco Meira, director de la encuestadora Vox Populi.

FOTO: La Nación