Osiris-Rex: El “Touch And Go” entre la sonda de la NASA y el “asteroide de la muerte”

Imagen: NASA

Bennu es el nombre real del cuerpo celeste que el año 2135 podría causar un desastre de grandes proporciones cuando pase entre la Tierra y la Luna, pero que además podría dar luces de los componentes originales del sistema solar.

A cuatro años del lanzamiento de Osiris-Rex, la sonda enviada por la NASA logró su objetivo al llegar brevemente al asteroide Bennu, recolectar muestras y devolverse a la Tierra.

La maniobra denominada como Touch And Go (TAG) se realizó a 330 millones de kilómetros de la Tierra y tenía por misión traer 60 gramos de material de este cuerpo celeste, cuyo éxito se conocerá los próximos días.

El “asteroide de la muerte” como es popularmente conocido (debido a que en el año 2135 podría causar un desastre de grandes proporciones cuando pase entre la Tierra y la Luna), podría dar luces de los componentes originales del sistema solar.

Asteroide Bennu | Imagen: NASA

La nave espacial se encontraba cerca de Bennu desde 2018 mientras se preparaba realizar esta operación de alta complejidad: “No podemos controlar la nave espacial en tiempo real”, explicó Kenneth Getzandanner, gerente de dinámica de vuelo de la misión debido a que a la distancia que se encuentra las señales tardan 18,5 minutos en viajar.

A través de su cuenta de Twitter, la Nasa fue informando cada paso de las maniobras, con video explicativos de lo que debía estar sucediendo:

Luego que el proceso fue completado, la nave se movió a una distancia segura de Bennu.

 

“Los datos preliminares muestran que el evento de recolección de muestras de hoy salió según lo planeado. Más detalles vendrán una vez que todos los datos del evento estén conectados a la Tierra. Próxima parada: La Tierra 2023”, explicaron.