Día de la mujer: ¿Por qué la pandemia nos ha hecho retroceder?

La pandemia ha traído consigo largos confinamientos y diversas medidas sanitarias para protegerse del coronavirus. Lo que provocó mayores riesgos de violencia contra las mujeres y niñas, generando una mayor desigualdad laboral y económica.

El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, el cual surgió a principios del siglo XX cuando mujeres de Estados Unidos y en toda Europa pedían igualdad de derechos y oportunidades sin estigma, estereotipos ni violencia.

Desde ese día las mujeres han logrado tener una mayor participación en los distintos ámbitos de la vida. Algo que lamentablemente se ha mermado debido a los efectos económicos y sociales de la pandemia.

¿Cómo influye el Covid-19 en la desigualdad laboral?

Según la última Encuesta Nacional de Empleo, dada a conocer por el Instituto nacional de Estadística en base a la Encuesta Nacional (INE), las mujeres siguen participando menos que los hombres en el mercado laboral: en el trimestre noviembre 2021 enero 2022, las tasas de participación se situaron en 48,3% en las mujeres y en 69,6% en los hombres, es decir, existe una brecha de -21,3 puntos porcentuales en desmedro de ellas. Los datos demuestran que la situación laboral de las mujeres, durante la pandemia sigue siendo negativa. 


Fuente: INE

Violencia de género 

En noviembre se dio a conocer un informe realizado por ONU Mujeres para conocer los efectos de la pandemia en la violencia de género, el cual muestra que casi una de cada dos mujeres informó que ella o una mujer que conoce habían experimentado alguna forma de violencia desde el inicio de esta. 

Los hallazgos también revelaron que alrededor de una de cada cuatro mujeres se siente menos segura en el hogar, mientras que el conflicto existente ha aumentado dentro de los hogares desde que comenzó la pandemia. 

“Cuando se les preguntó a las mujeres por qué se sentían inseguras en casa, citaron el maltrato físico como una de las razones (21 %). Algunas mujeres comunicaron específicamente que habían sufrido daños por parte de otros miembros de la familia (21 %) o que otras mujeres del hogar estaban sufriendo daños (19 %)”.

Finalmente, el informe señala que “las mujeres que denunciaron estos datos tenían 1,3 veces más probabilidades de presentar un aumento del estrés mental y emocional que las mujeres que no lo hicieron”.