La clave de la desigualdad: No nos mezclamos

desigualdad

16 de Mayo de 2011 En el barrio puerto de Valparaíso se encuentra una cantidad notable de indigentes que se ponen a pedir dinero a los transeúntes para poder comer o sobrevivir. En la imagen un indigente pide dinero a una señora que lo mira atentamente al cruzar por su lado. FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI/AGENCIAUNO

Un estudio reveló que solo con cambiar de acera puede variar el tipo de gente con que te relacionas.

La desigualdad, a diferencia de lo que se creía, está condicionada en un 50% por el comportamiento de las personas, según un estudio que expone que el no mezclarse con personas diferentes es una de las principales causas de segregación.

Hasta ahora se afirmaba que el lugar de residencia era uno de los principales factores que influía en esta materia, pero la investigación liderada por el MIT Media Lab y la Universidad Carlos III de Madrid demostró otras variables.

El análisis, que se publicará en las próximas semanas, se realizó en base a datos de teléfonos móviles de 4.5 millones de usuarios, los que se recolectaron de forma anónima y para los los cuales se utilizaron servicios de localización y recomendaciones de restaurantes, entre otros.

El atlas de la desigualdad

La investigación denominada “El atlas de la desigualdad” buscó observar el crecimiento de la desigualdad en las ciudades, entendiéndose esta como la ausencia de rentas diversas en un mismo lugar.

“Queríamos saber en qué lugares se reúnen personas de diferente condición económica”, comentó Esteban Moro, líder del estudio a Retina.

Si bien el científico explicó que estar en un mismo lugar no implica interactuar, es seguro que esta ‘posible’ interacción nunca se producirá si las personas no van a una misma parte.

“El 30% de las relaciones que hacemos en nuestra vida surgen con personas que están en sitios a los que vamos. Lo que queríamos ver es si hay a priori en las ciudades una barrera que no permita el encuentro de gente diversa”, comentó el experto.

El estudio además reveló que el 75% de las personas que se encuentran viven muy lejos entre sí, lo que descartó la teoría que la desigualdad se produce por este factor. “Si se segregan es porque quieren, no por dónde viven”, sostuvo Moro.

La segunda parte de este proyecto busca que las personas sean más conscientes de sus acciones individuales, ya que estas “son una parte importante de la desigualdad”.

“Solo con cambiar de vereda puede variar mucho el tipo de gente con que te relacionas”, afirmó el investigador.