Las desprolijidades y errores de Cancillería a 10 meses del gobierno de Gabriel Boric

Cancillería

FOTO: Agencia Uno.

La polémica por la filtración de audios del Ministerio de RR.EE. nos es la única polémica que ha tenido que enfrentar la ministra Antonia Urrejola.

“Yo no voy a presentar mi renuncia”, aseguró la canciller Antonia Urrejola tras la polémica que generó la filtración  de un audio donde la Cancillería está debatiendo la respuesta al embajador de Argentina en Chile, Rafael Bielsa, por el rechazo del Comité de Ministros al proyecto minero portuario Dominga.

“Se determinó lo que pasó. No era mucha gente la que estaba en esa reunión. Y una vez que supe quién era la persona responsable, la verdad es que ella misma me presentó su renuncia, lo que acepté de manera inmediata“, comentó la autoridad nacional.

En Duna en Punto, Mariano Fernández, ex canciller, aseveró que “lo que vimos ayer tienen que ver que ha habido mediocridad, falta de planificación, desorden y vulgaridad que produce un bochorno en la gestión de la política exterior chilena”.

El hecho, que le costó el cargo a la directora de comunicaciones de la cartera, Lorena Díaz, fue cuestionado con fuerza tanto en la oposición como en el propio oficialismo, en donde ven con preocupación la serie de errores y desprolijidades que han ocurrido durante la gestión de la secretaria de Estado en solo 10 meses de gestión.

Las polémicas y desprolijidades de Cancillería

Las polémicas que ha vivo cancillería han sido desde el inicio del gobierno de Gabriel Boric. El primer episodio fue el mismo día en que el presidente asumió el cargo, cuando hubo críticas del Gobierno al Rey Felipe VI de España por llegar supuestamente atrasado a la ceremonia.

Los reproches los lideró el propio jefe de Estado, quien desconocía que la demora del soberano al arribar a la sede del Congreso Nacional se debió a problemas de gestión de la nueva cancillería. La situación motivó una aclaración formal de la Casa Real y le valió al gobernante el apodo de “merluzo” en el país ibérico.

Otro hecho, fue durante la nominación de embajadores. En la primera lista, Boric incluyó a la ex candidata presidencial del PS, Paula Narváez, y a la ex presidenta de la CUT y militante comunista, Bárbara Figueroa, lo que fue catalogado como  “premios de consuelo” a los partidos oficialistas.

A esto se sumó las críticas a la decisión de mantener la designación del dirigente de RD, Sebastián Depolo, en Brasil, cuyo agreement no fue otorgado por el gobierno de Jair Bolsonaro. Ello mantuvo a la legación sin jefe por casi ocho meses.

También está el impasse que generó el embajador en España, Javier Velasco, quien emitió criticas en contra de quienes gobernaron el país en los últimos 30 años en Madrid, y que subió a redes sociales una fotografía en la que aparece en un auto oficial junto a su pareja descalza. Fue reconvenido por la ministra Urrejola  y tuvo que pedir disculpas.

Además, está la situación que protagonizó el propio mandatario, cuando emplazó al Gobierno de Joe Biden por no participar en una iniciativa de protección de los océanos, ignorando la presencia del ex vicepresidente John Kerry a unos metros de él en Los Ángeles.

Otra de las polémicas que ha vivido el Ministerio de RR.EE. fue el un cruce con Israel, luego de que el Mandatario decidiera no recibir las cartas credenciales del embajador de ese país en Santiago, Gil Artzyeli, en protesta por la muerte de dos jóvenes palestinos en septiembre pasado. El hecho motivó una protesta desde Tel Aviv.